Terminadas las fiestas de Navidad, febrero es el mes para seguir implementando las buenas resoluciones que tomaste para este nuevo año 2016, ¿no crees?
Además de comer bien y sano, como ya aprendimos en mi anterior post, también es hora de hacer un poco de deporte por Ibiza. Pero no estoy hablando de ir al gimnasio, no, ¿para qué ir a encerrarte a un gimnasio y mirar una pared cuando estás en una preciosísima isla con un clima casi primaveral todo el año?
Es otro deporte, un deporte que permite tomar una verdadera bocanada de aire fresco, descubrir paisajes insólitos y desarrollar unos gemelos de acero. Sí, te estoy hablando de hacer senderismo por Ibiza.
Tengo varias rutas favoritas en la isla, tanto en la zona sur como en el norte, hoy te voy a explicar dos de mis preferidas para que las puedas hacer, tú también, cuando vengas.
Quizás estás pensando… ¡pero tú vuelas, para qué cansarte caminando? Es verdad, pero no hay nada como la sensación de llegar a la cima de una montaña, sin aliento, ¡pero tan orgullos@! ¿No es cierto?
Es Cubells y cala llentrisca – Sur Oeste
Lo que me encanta de esta ruta, es que pasas por montañas, bosques y campos, como por la costa, con una cala escondida y virgen de población y turistas.
Tienes que empezar por el pueblito de Es Cubells, donde asciendes hasta los 415m por Puig d’en Serra, para luego descender progresivamente hasta Cap Llentrisca. Ahí, estás en la punta más al suroeste de la isla con unas panorámicas alucinantes sobre Es Vedrá y la pequeña Es Vedranell. Luego, bajas hasta cala Llentrisca, de donde bordeas la costa sur pasando Es Niu de s’Aguila –cuatro rocas preciosas salidas del mar– para volver a Es Cubells. Unos 12km de ruta para los que estáis en forma, ¡con vistas espectaculares que no te puedes perder!
Cala Llonga y cala Blanca – Este
Sin contar las 182 escaleras del principio, que se escalan desde cala Llonga, esta ruta es bastante fácil. Al llegar a la cima, descubres una espléndida panorámica de cala Llonga, muy tranquila en esta época, y por lo tanto con un agua cristalina asombrosa.
Al seguir hacia el norte, puedes bajar hasta cala Blanca, una calita a la que se accede atravesando un túnel excavado en la roca. Es cierto que da un poco de miedo, ya que ahí dentro no puedes ver ni la punta de tus pies, si no fuese por la luz de tu móvil. Pero una vez que hayas llegado a cala Blanca, me lo agradecerás.
Terminas la ruta volviendo por Valverde, un pueblo encantador, con unas casitas preciosas escondidas entre los pinos y palmeras.
Estas son mis preferidas, pero hay muchas más rutas que recorrer en Ibiza. Si quieres descubrir algunas más te aconsejo la página web de Ibiza Travel, el portal oficial de turismo de Ibiza.
Mientras tanto, a dejar la pereza a un lado y ¡salir al campo a perder estos michelines de más!
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