Salí del agroturismo en San Miguel con la sonrisa puesta. Hoy me he levantado contenta de verdad, el sol de la mañana brilla en mi cara y una brisa fresca me ayuda a despertar.

¿Y eso por qué?
Porque he descubierto que vivo en la isla más maravillosa del mundo, y sólo puedo dar gracias por la suerte que tengo. Y todos vosotros que estáis leyendo esto, ya seáis residentes o turistas, sé que estáis asintiendo y pensando lo mismo que yo.
¡Estamos agradecidos y lo decimos alto y claro!
Agradecidos por el clima que tenemos, por la bella luz que nos ilumina tanto en invierno como verano, y por los interminables días de sol.

En algunos países, no muy lejos de aquí, la gente “hiberna” saliendo lo mínimo de casa en invierno, mientras tanto en Ibiza seguimos celebrando la vida los 365 días del año, disfrutando de más de 300 días de sol y temperaturas que casi nunca bajan de 10 grados.
Agradecidos por la espectacular naturaleza que nos rodea. 210 km de costa, 40 peñascos e islotes que se alternan a lo largo del litoral, hermosas playas de arena blanca, innumerables calas de aguas turquesas y rincones únicos en los que decir: ¡esto es un paraíso!
Agradecidos por sus contrastes. Porque además de playa y fiesta, Ibiza es cultura, es tradición y es historia. Cada ciudad y pueblo es único por su historia y las civilizaciones que en algún momento la habitaron, pero en Ibiza tenemos la suerte de tener una herencia histórica inigualable.

Nuestros antepasados nos dejaron unas tradiciones y una arquitectura asombrosa con iglesias, torres, murallas y monumentos que hoy en día son patrimonio de la humanidad. Son nuestras raíces, esas que nos han permitido ser lo que somos hoy, y lo que seremos dentro de muchos años.
Agradecidos por el turismo. Porque cada viajero que nos visita, da trabajo durante todo el año a los que vivimos aquí y a todos los que vienen a trabajar durante la temporada. Y porque tenemos 6 meses de auténtica locura en los que dedicarnos en exclusiva a los visitantes, pero el resto del tiempo tenemos un paraíso que disfrutar casi en exclusiva. Con playas de película en las que puedes estar sólo un día cualquiera desde octubre hasta mayo.

Agradecidos y orgullosos de poder enseñar a los turistas cada uno de nuestros bonitos rincones, y de la bella gente que reside aquí durante todo el año. Ya que es una isla que se caracteriza por la buena acogida y amabilidad de sus habitantes.
Y yo personalmente, me siento agradecida de poder compartir contigo mi hogar. Una increíble finca al norte de Ibiza, rodeada de tierra roja y de árboles frutales en los que descubrir la Ibiza más auténtica.
Por todo esto hoy me siento muy feliz, y quería compartirlo con todos vosotros. Para que os toméis unos minutos parta reflexionar sobre la suerte que tenéis en la vida, y salgamos a pasear con la sonrisa puesta, en vez de con el ceño fruncido.
¡Feliz día y feliz vida!
Anónimo
PRECIOSO